La mano totalmente entorpecida por los golpes. La ensalada de golpes contra la pared y los insensatos que no paraban de decir sandeces ya fuera de mi o de cualquiera que quisiera oírlos. Era una forma con la que sellaban bocas tan rápida como el dinero. Se engatusaba y cuando menos uno se lo esperaba soltaban un buen puñetazo a la cara. Preferiblemente la boca, la gente dejaba de isofacto de decir tonterías. Lo único que conseguían era perforar oídos y sacarme de quicio. La mayoría de personas temían más por los dientes que la cabeza.
Gustaban de mostrar sus trofeos y abrir el buzón de correos para estropiciar la vida del resto con mentiras y tonterías que eran mentiras generalmente pero que les entretenía masticar y suponer de esta forma que tarde o temprano alguien sería el hazmereir para el vecindario y claro también tarde o temprano alguien les tendría que cerrar la tienda de tonterías. Cosas que inevitablemente tendrían que suceder. Además ahora me encontraba mal. El resto del cuerpo levantado. El estomago lo único que me pedía era que fuera contra natura y en vez de meter alimentos, los sacara. Me sentía marcado, de una forma extraña y sutil.
Mi cuerpo como en un viaje en barco, algo que no gustaba, a ninguna parte de mi cuerpo. Fuera de mi al 100% y eso no respondía a ningún tipo de diversión que recordara, además yo soy una de esas personas a las que no les gusta alterar su estado de conciencia. Ni bebo, ni fumo, ni tomo ningún tipo de sustancia que me saque de aquello que llamo mi extrema lucidez, a lo que estaba totalmente enganchado. Me divierte ser totalmente y plenamente consciente de todo lo que tengo alrededor, a pesar que más de uno en más de una ocasión me había recalcado en que eso que tenia alrededor era un verdadero coñazo.
Al principio pensé a modo de involuntaria locura que eso que tenía en la cabeza, que se reía de mi, y que remaba en mi contra pudiera ser , alguna décima de fiebre por alguna temperatura baja que me hubiese cogido desprevenido, descartado. La imaginación desbordaba directamente. Intento encontrar a los culpables que me hubieran podido poner algún tipo de sustancia en mis batidos o leche del desayuno. Alguien con se tipo de mala baba como para dejarme K.O. y flipando directamente el resto del día para escarnio publico. Y es que aparte de la boca, había quien necesitaba un repaso completo.
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