Viajo siempre con ella

Me confundía a menudo, y las palabras que quería usar, a veces aparecidas y que ni si siquiera significaban lo mismo, a mi me arrugaban. Como rostros parecidos que me dejaban llevar de un sitio a o…

Origen: Viajo siempre con ella

Anuncios

Viajo siempre con ella

Me confundía a menudo, y las palabras que quería usar, a veces aparecidas y que ni si siquiera significaban lo mismo, a mi me arrugaban. Como rostros parecidos que me dejaban llevar de un sitio a otro, pero somos nosotros los que deambulamos como peonzas detrás de las luces, sonidos y carteles que llevamos viendo toda la vida y, que no prestamos atención hasta que no pensamos que es el momento adecuado. Sin saber muchas veces que algunas puertas con  el suelo mojado son tan necesarias como la mierda que te restriega por ellas, e incluso nos lleva a saber bien en que momento nos negamos a reconocerlo.

averia-coche-segunda-mano-garon-abogados.jpg

Salvo en ocasiones privadas donde los vicios ocultos por el tiempo y los desfases horarios como en las terminales de aeropuerto sirven de aguas internacionales para los actos, pensamientos y las premeditaciones. A estas horas me escapo, huyo sin ningún miramiento en lancha motora a cualquier parte que su gasolina alcance, para ser plactón o un rico manjar de tiburones, servido en sopas de carisimos restaurantes. Y si algo me sonríe sea merluza, sirena o arenque, me atreveré a lanzar bengalas de color rojizo que semi mojadas llevo guardadas desde que empece a coleccionar cerillas.

francisco_de_goyasaturno-devorando-a-su-hijo.jpg

Pese a los envoltorios de desecho y otros de latón roídos y oxidados, el color cobrizo cubrira a las estrellas, y como perseidas dejare que vengan a buscarme en mi locura particular o sueño desvalido de pequeñas ideas apenas potables, y que deben de ser consumidas en el acto. Como un pez enamoradizo, que no sabe si se escapa o si se roza, o al terminar de respirar  intenta recuperar resquicios de aquel beso que perdió. Siempre encallado en un arrecife. Mirando alrededor. Utilizando palabras grandilocuentes que en su boca duran tres segundos y en sus espinas veinte años. Alguna vez tendrá que posar panza arriba.

12f087a9eb103fcb6e783023dc614d45--the-turning-pink-floyd.jpg

Comiéndose sus propios ojos, sin dignarse siquiera a dejarlos en blanco, para que no vean las profundidades en las que se agota con un solo número primo o marcando la matrícula de la persona que atropello aquella noche. Sin saber si adrede ese humano percibió lo mismo que tú, si sintió lo mismo que tu. Que podría pasar a escasas horas y a largos minutos. Sin utilizar una sola vez tu nombre, hasta caersele las lágrimas por una sola canción. Todo tan inútil, como escapar a cualquier lado para ahogarnos. Últimos.

tumblr_n0ndraMhEH1sic6szo1_400.gif

Motel de mar, sin vestidos ceñidos por si alguien se pone exquisito al reconocer nuestros cadaveres, Pero la idea fija que se debe diferenciar entre la desidia y lo que nos espera por ahora. No vamos a quedarnos tirados así que susurrarme lo que querías al oído, que me de igual que se cumpla. Vamos por debajo de las estrellas y más tarde por encima. Lo mismo sean caballos de mar que engañando a Sagitario. Nuestro fin solo queda en comillas, espuma entre tu cielo y mi mar. Se que es raro, pero siempre viajo con ella. Una vez más.

IMG_9600.jpg

De vuelta

Todo nuevo, recuperando los viejos hábitos. Las mismas habitaciones cerradas. Todo ha medio camino. Como antes. La mitad del tiempo cumplido y los pies puestos en senderos que profanamos para no volver a cumplir antiguas trampas. Te tiendo la mano. Después de tanto tiempo no soy capaz de reconocer mis propias huellas, que pensaron que este camino no daría la vuelta. Un lenguaje que tan solo tu y yo entendemos, y los demás miran desprovistos de nada que auguró una buena perspectiva. Terminaremos empate a besos y caricias. Nadie lleva la cuenta de los desplantes. Los dos hicimos caso omiso a la larga.

KawasakiSpring12_03.jpg

¿Quien quiere saber al fin y al cabo los momentos en el que el viento nos susurraba palabras?. Me siento y te cuento. En ocasiones no sobran los minutos y se agotan los papeles en los que escribir historias que terminan bien. A tú vuelta es más fácil salir ileso. Con el hielo crujiendo bajo nuestros pies. Te cuento y tu me dices. El horno esta encendido con una cena vacía. No nos esperábamos el uno al otro. Cuando los gritos nos acorralaban. Y de repente, después de los cruces de caminos somos capaces de encontrarnos.

regresaron.png

Se nos han roto los reproches. Por una sola vez. Donde pude oír a las fotos viejas extrañarse, e intentar recomponer algo que solo se dijo después de irnos. Con los cables colgando. Sin una sola oportunidad de reponer fuerzas, ni de recargar nuestros recuerdos. El futuro cogido por unas manos cubiertas por guantes. Me paro y siento el frío. Me desnudo una y otra vez. Hasta que puedas distinguir a la persona que soy, distinta quizá a la que fui, clavada sin embargo en sentimientos a la de ayer. Te creo y contigo camino. Me revuelvo contra todo lo que se pueda decir.

piano-571968_1280.jpg

Con los fuegos apagados y las palabras arroyando a contracorriente. Símbolos de cada día. Mirando hacia los lados, hasta distinguirte y no poder mover la mirada. Ahora nos tocamos. Y somos los que fuimos, los que ahora se creen lo que son, y los que no tienen más remedio que porfiar a sus propios sentimientos. A pesar de lo que dirán o lo que otros creen. Me vuelvo y te devuelvo todo. Del revés. Lo que necesites soy. Sin que me importe. Sin que la pereza pueda hacer acopio, ni ascos. Ni nada de lo que pueda haber sido.

Near-Death-Experience_Illustration.jpg

No intento creerme otra cosa. Tan solo lo que se. No va más allá de un “te quiero”, simple, astuto que recorta problemas, indecisiones y aquellas viejas trabas. Lo que necesites soy. Viajo a pie. Paso a paso. Y dejo que tus manos me recojan y tus ojos me miren, me marquen el camino de lo que era, de lo que es, de todo aquello que no se fue. De lo que en tus manos viene.

couple-cute-girl-hair-love-you-and-me-amplt3-Favim.com-57445.jpg

Puertas abiertas

Tan triste como llevar razón. Y no verlo. Pensando en otra cosa a cada instante, y en el momento justo cambiar de parecer. Empezar antes de tiempo. Con los recuerdos entre las manos, y las buenas intenciones en el paladar. Todo se cumple dos veces. Cuando menos lo esperamos y cuando nos viene mal. Luchando a contra pie con el tiempo. Radiadores a gas que funcionan mal. Costumbres funestas que se nos pegan a la sombra y somos incapaces de evitar. Días pasados de moda. Paredes pintadas por gente de otro tiempo que parecen dejar sus recuerdos y nos acompañan como fantasmas.

Mujer-triste-en-un-columpio.jpg

Sombras que solo sirven para agriar. Colores pasados de moda. Una forma diferente de hablar que confunde nuestro idioma. Da igual por donde pases. Cada día es distinto. Tu intención y como te miro parece acumularse en cajas embaladas en la entrada. Nada quiere saberse hasta última hora. Irse o dejar el bulto en la puerta, negándose a descubrirse. Una nueva primera hora con un misterio que negamos. Cigarrillos rotos en la mesa, una promesa antigua que nos persigue. Tal vez hoy sea el momento idóneo de ponernos al día con nuestro pasado.

la-triste-razon-por-la-que-los-chinos-rematan-a-los-peatones-que-atropellan.jpg

Empezamos fuerte y poco a poco nos vamos apagando como una pila de libros por leer en la mesilla de noche. Como si fuese una condena. En algún momento nos tendremos que poner con nuestras memorias. Y recordar que también se pueden apagar como una colilla en cualquier lugar. Dormirnos en las sillas preguntándonos a donde vamos después de despertar, como se ha terminado cualquier tipo de trato con el destino y preferimos acabar en otro lado al que teníamos previsto por primera vez. Por muy indicado que pareciese. Oigo a otra gente y cada uno tiene su hoja de ruta. La nuestra pareciera un pequeño post-it lleno de borrones.

article_13912580833.jpg

Lo único que queda es la cuenta del bar en la que creímos renacer ayer. O por lo menos nos juramos un montón de cosas nuevas. Incluidas que nos íbamos a querer toda la vida. Sin caer en los mismos errores que llevábamos viendo toda la vida. La verdad los nuestros son peores, pero nuevos, por lo menos. Nos gusta la oscuridad y tropezar en la misma piedra tres veces al menos. Pero nunca dejarnos de querer. No imponemos reglas nuevas a este juego, cuando perdimos las antiguas en cualquier barro viejo. No olvidarte, quererte, vivir como un poeta que siempre te echa de menos. Recordar que traes la luz. Dartela.

imagesfgehsghsr r6rt sr.jpg